
Rafael Miranda / Ingeniero Civil / CIPORT fundada en 1980
Hablar de pilotes en la construcción en Ecuador es inevitablemente hablar del Ingeniero Miranda, pionero en el uso y desarrollo de estas cimentaciones profundas en el país. A lo largo de más de seis décadas de trayectoria, ha dejado una marca indeleble en el sector, introduciendo innovaciones y adaptándose a las demandas de un entorno geotécnico complejo y cambiante.
Desde los pilotes de mangle utilizados en los años 60 hasta las sofisticadas estructuras de concreto y acero que sostienen algunas de las edificaciones y obras portuarias más emblemáticas de Ecuador, su legado es sinónimo de solidez y visión a futuro.
En una conversación detallada, compartió su experiencia, los desafíos superados y las oportunidades que aún existen para las nuevas generaciones de ingenieros. Este artículo aborda, desde su primera obra del Muelle para los prácticos en Posorja, contratada por Autoridad Portuaria de Guayaquil, hasta los tipos de pilotes empleados en el país, las obras más importantes que los incorporan y las lecciones técnicas y humanas que deja uno de los referentes de la ingeniería ecuatoriana.
¿Qué son los pilotes y por qué son fundamentales en la construcción?
Un pilote es un elemento estructural, generalmente hecho de madera, concreto o acero, que se hinca o entierra en el suelo para transmitir las cargas de un estrato superficial blando hacia estratos profundos y más resistentes. Su uso es fundamental cuando el suelo superficial no tiene la capacidad portante suficiente para soportar directamente el peso de la estructura.
Explica la importancia de los pilotes en términos simples pero precisos:
“Un pilote trabaja de dos maneras: por fricción lateral con el suelo y por apoyo directo en la punta sobre un estrato resistente. Cuando el suelo superficial es inestable o tiene una baja capacidad portante, los pilotes permiten transferir las cargas a capas profundas y más competentes.”
“En nuestro medio, el nivel freático es permanente y muy superficial. Los pilotes de madera, por ejemplo, pueden permanecer sumergidos sin deteriorarse porque el agua evita cambios de humedad y que la madera se pudra o sufra ataques biológicos.”
El conocimiento geotécnico de nuestro suelo ha sido clave para el desarrollo de técnicas de pilotaje adaptadas a las condiciones del suelo y el clima de Ecuador, y en especial de Guayaquil una ciudad construida sobre un pantano.
La evolución de los pilotes en Ecuador
A lo largo de su carrera, ha sido testigo y protagonista de la evolución en el uso de pilotes en el país. Desde los tradicionales pilotes de mangle hasta las cimentaciones de acero utilizadas en complejas obras portuarias, cada tipo de pilote ha respondido a las necesidades específicas de resistencia, profundidad y condiciones ambientales.

1. Pilotes de Mangle
En los años 60 y 70, los pilotes de mangle eran la solución más común para cimentaciones profundas, debido a la disponibilidad de este recurso natural y a su durabilidad bajo condiciones de humedad constante. Sin embargo, esta práctica generó un impacto ambiental significativo:
“Un edificio grande en Guayaquil podía requerir hasta 1.000 pilotes de mangle de 15 metros de longitud. El problema fue que el mangle crece en los manglares de la costa, y la tala masiva de estos árboles provocó una deforestación preocupante, especialmente en toda la provincia del Guayas.”
Además de las restricciones ambientales, los pilotes de mangle presentaban limitaciones estructurales:
“Estaban limitados por la longitud y por la capacidad de carga. En algunos casos, el pilote no alcanzaba el estrato resistente, lo que obligaba a buscar soluciones diferentes.”
Entre las primeras estructuras cimentadas con pilotes de mangle destacan los edificios en la zona de 9 de octubre en Guayaquil, y otros muy antiguos que aún permanecen en pie como testimonio de esta técnica constructiva.
2. Pilotes de Concreto
La transición hacia pilotes de concreto comenzó en los años 80 y fue impulsada por el auge inmobiliario y la necesidad de construir edificios más altos y pesados. Junto a su equipo desarrollaron un sistema innovador para instalar pilotes de concreto de gran longitud, ensamblados en varios tramos:
“Los pilotes de concreto empezaron a ser necesarios porque los edificios crecían en altura y las cargas aumentaban. Al principio, los pilotes de mangle tenían una capacidad de carga de 10 a 12 toneladas, pero hoy hemos instalado pilotes de concreto probados para soportar hasta 1.000 toneladas, como en el edificio Maxximus. Esto puede resumir lo que se ha vivido en los últimos 60 años, o desde que se hincaron los primeros pilotes de mangle en Guayaquil. Hemos pasado de pilotes con cargas de 10 toneladas a 1.000 toneladas y en obras portuarias hasta de 1.200 toneladas.”
El desafío geotécnico radicaba en que los estratos resistentes se encontraban a profundidades de hasta 30 o 40 metros, lo que requería nuevas técnicas de hincado y ensamblaje:
“Desarrollamos un sistema para hincar pilotes en dos tramos, acoplados mediante una junta metálica. Esto nos permitió alcanzar profundidades mayores sin comprometer la resistencia estructural.»

Entre las obras destacadas cimentadas con pilotes de concreto están:
- Edificio El Galeón
- Edificio Sigma
- Edificio Forum
- Edificio The Point – Puerto Santa Ana
- Edificio Maxximus (52 pisos) – Puerto Santa Ana
- Edificio YOO y The Hills – Puerto Santa Ana
- Terminales Portuarios de Naportec y TPG
Paralelamente se desarrolla también la construcción de pilotes de hormigón armado fundidos en sitio o comúnmente llamados barrenados, y los pilotes Franki que construía con mucho éxito el Ing. Elías Manrique.

3. Pilotes de Acero
Para obras portuarias y marítimas, el acero se convirtió en la opción ideal debido a su resistencia a las cargas dinámicas y las condiciones de oleaje. El Terminal de Gas de Flopec, diseñado en Brasil y construido en Monteverde, Santa Elena, fue uno de los proyectos más complejos en este ámbito:
“Hincar pilotes de acero en mar abierto es un reto técnico enorme debido al oleaje y las corrientes. En el muelle de Flopec, los pilotes de acero alcanzaron hasta 52 metros de longitud, instalados con una grúa sobre pontones en profundidades de hasta 28 metros y ubicados a 1.500 metros desde la playa.”
El proyecto Flopec se convirtió en un referente regional de ingeniería portuaria, gracias a la precisión y resistencia de su sistema de cimentación.

Su legado y el mensaje
Él no solo ha dejado un legado técnico, sino también una visión clara para el futuro de la ingeniería en Ecuador. Su mensaje para las nuevas generaciones es directo y motivador:
“Construir es difícil. Pero si alguien decide construir, si alguien decide crear, siempre habrá oportunidades. La tecnología y la ciencia ofrecen herramientas poderosas para innovar. Mi generación ha hecho mucho, pero ustedes los jóvenes tienen una preparación superior. Solo necesitan esfuerzo y dedicación para lograrlo.”
Con 60 años de experiencia y una carrera que ha moldeado el panorama de la construcción en Ecuador, representa el ejemplo de cómo la combinación de conocimiento técnico, visión empresarial y compromiso con el país pueden transformar una industria y dejar una huella perdurable.

La historia de los pilotes en Ecuador es también la historia de Rafael Miranda. Desde los pilotes de mangle hasta las cimentaciones más sofisticadas de concreto y acero, su trayectoria refleja el avance técnico y la adaptación constante a los desafíos geotécnicos y estructurales. Su legado no solo se mide en edificios y estructuras, sino también en la inspiración y el camino que deja para las próximas generaciones de ingenieros.
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